domingo, 1 de abril de 2012

Respuesta a "Contra el teatro"


Respuesta a “Contra el teatro”

En forma de carta a Héctor Abad Faciolince por su columna contra el teatro. http://www.elespectador.com/impreso/opinion/columna-334261-contra-el-teatro


El miedo provoca lo temido.

He conocido gente con fobias, y muchas veces lo peor que puede hacer alguien con esta patología es hacerla pública porque de inmediato comienzan a asustarlo con eso.

Las casas de las bromas están llenas de insectos, sapos, ratas, culebras, además de vergas, vaginas y excrementos de plástico. Todo en aras de producirle risa a alguien a costa del miedo del otro, del sufrimiento del otro. Los gestos de la gente que entra en pánico ante aquello que lo descontrola son impresionantes: la boca se tuerce para un lado que nunca imaginamos, los ojos se desorbitan, hiperventilan, se agachan como si fuera a caer una bomba; gestos que, según usted en su columna, son los que odia.

Gestos
Lo paradójico es que queda la sensación al leer su penoso artículo, de que es usted quien hace los gestos a los actores cuando nadie lo está asustando, está sacando la lengua cuando no hay mimos persiguiéndolo, contrae los músculos de la cara y crispa las manos sin que se asomen por la ventana de su casa actores con máscaras griegas. Está haciendo muecas solo. ¿Cuál es la razón para que sea usted quien haga los gestos que tanto odia?. Y los exhiba. Además está mostrando sus heridas, el desorden de sus neurotransmisores (las fobias lo producen), sus trastornos, ¿para qué?, ¿para que lo compadezcan, lo perdonen?
Toshiro Mifune en Los 7 Samurais de Kurosawa 

Para las fobias hay tratamientos. Bien podría curarse y volver algún día a teatro. Va a tener que ver muchas obras malas para alcanzar una buena, así sucede también con la literatura. Y sí, lo sé, hay gente que dice que la novela ya se escribió y que no hay que escribir más, de la misma manera que usted dice que el teatro ya no está vivo. Afirmaciones temerarias, pero ya de lugar común, como el fin de la historia, fin del arte, fin del fin. Apocalípticos de catálogo.

Al ver el título me emocioné, pensé que había argumentos sólidos, pero casi de inmediato llegó la sorpresa y la vergüenza. Habla usted del amor al cine donde no hay esos gestos feos del teatro que le crispan. Si tanto horror le producen, supongo que odiará el cine expresionista de los años 20 donde nada de lo que allí sucede se parece a la realidad, que es una de las exigencias que usted hace, o intuyo que detesta Kusturica por lo antinatural de la gestualidad, o que también siente fobia con algún Kurosawa. En su reemplazo asumo que disfruta más las películas basadas en novelas de Jane Austen o las hermanas Brontë, donde todo es muy limpio y los gestos medidos.

En esa misma línea sospecho que no disfruta usted la pintura de los expresionistas, o de los objetivistas como Otto Dix o Gorge Grozs, o que no aguanta ver a Lucian Freud o a Odd Nerdrum donde ahí sí que hay gestos grandes y feos (para usted, no para mi), y que prefiere cuidarse su fobia viendo a los que “no hacían gesticulaciones enfáticas y sí sabían como era que se pintaba”.

Imprecisiones.

Hay que aclarar, entre otras cosas, las imprecisiones frente al Teatro que aparecen en el artículo. Hay gente que compra sus libros y lee sus columnas, entre esos yo, y pueden quedar con información errónea.

Otto Dix. El Salón
1.    Homero no escribió teatro, de hecho no escribió nada. Narraba, y como era ciego, a lo mejor también haría muecas repugnantes para los fóbicos de los gestos. Los cantares de gesta se hicieron casi 20 siglos después de Homero. Eso usted lo debe saber, no sé porque lo confunde.
2.    Cuando dice que a quién se le ocurriría hoy hacer cantares de gesta, recuerdo que fue lo mismo que le dijeron a Cervantes cuando escribió una novela de caballerías en una época en que el género ya estaba pasado de moda. Hay gente que escribe lo que está de moda en el momento oportuno. Los de teatro por lo general hacemos no lo que esté de moda, sino lo que creemos que es necesario.
3.    Los actores de cine que usted admira pasaron por escuelas de teatro, y la formación no consistía en tirarse al piso y empelotarse, eso es básico, eso es un comentario de matrona del partido conservador. Hay muchas más cosas que hacer, con emociones o con técnica, años de trabajo. Esos grandes actores de cine no son actores de cine, son actores, y siempre regresan al teatro. Mínimo una vez cada año, decía Mastroiani, y el consejo lo siguen muchos. Lo hace Philip Seymour Hoffman hoy en día (está en cartelera con La muerte de un agente viajero de Miller), lo hace William Dafoe permanentemente con el Wooster Group. Los pocos buenos actores que hay en nuestra televisión ¿adivina usted de dónde salieron?
Inválidos de guerra jugando a las cartas.
Otto Dix

4.    Aquello de que el teatro moderno involucra al público es una afirmación destemplada. Ese teatro moderno del que usted habla es de los 60s y 70s con el furor del Open Theater o el Living Theater. Hoy en día eso no es para nada común, se usa en algunos espectáculos de calle o en números de payasos o magia. Espectáculos como “Fuerza bruta” o “Villa Villa” sí involucran a los espectadores; a veces descienden del cielo actores con arneses y se llevan consigo algún espectador. Las colas para verlos son interminables y los asistentes ruegan por ser ellos los “elegidos” para volar. De antemano saben a lo que van.
Le Grand Macabre. La Fura dels Baus

Con la Fura dels baus, agrupación catalana, uno está advertido de que en algún momento el teatro se puede incendiar, hay obras con encierro, incendio y bomberos. A mi no me parecen los mejores espectáculos en cuanto a lo esencial del teatro, pero supongo que en este último caso cuando usted está entre las llamas y llevado en brazos por un bombero actor, sí se cumplen sus expectativas de verosimilitud.

5.    Dice usted que el teatro es falso. ¿Me podría decir qué obra de arte no lo es? Primera clase del primer día: el arte no es la realidad, es una construcción poética, lírica, dramática…etc.  De hecho la realidad también es falsa, todos los días se dicen verdades que no lo son.
6.    El teatro no es como usted dice inofensivo, ni inocente, mucho menos útil; cuando se vuelve útil deja de ser arte. Ni siquiera fue útil cuando cumplía funciones pedagógicas en el siglo XIX en Colombia. Es un trabajo minucioso, puntual, de corrección permanente para que se vea exactamente lo que se quiere decir, para poder ser lo suficientemente ético en lo que se plantea, para no estar al servicio de nadie, no ser útil para nadie. No es inocente, porque lo que se diga y haga puede insultar, o asustar, como a usted; y no es inofensivo, muchas veces ofende. Casa de Muñecas ofendió a la sociedad noruega; Las Brujas de Salem a la norteamericana; todo el teatro abierto argentino ofendió a la cúpula militar, por eso les incendiaron el teatro; La Candelaria ofendió también y varias veces fueron allanados y les confiscaron los fusiles (eran de madera, de utilería).
Willem Dafoe. Wooster Group

7.    El cine no es teatro moderno. El cine es hijo del teatro, lo que pasa es que es un hijo que se volvió rico y a pesar de todo siempre regresa a casa a pedir consejos. El cine muestra, el teatro alude, evoca. No montamos en un escenario 100 soldados a caballo, pero hacemos que se sienta que ya van a entrar. En el cine de hoy tampoco son de verdad, lo siento. Las tropas multitudinarias son por computador, ojalá eso no lo aleje también de las salas de cine. Ah, y las muertes son de mentiras y la sangre también. Como en el teatro.
Famosa imagen del Gabinete del Dr. Caligari


Tratamiento.

Solo espero que usted haya escrito eso por congraciarse con alguien, o por  apresurado, por cumplir con su columna. Quiero pensar eso, que en medio del apresuramiento cometió errores no solo históricos, de concepto y de argumentación, sino de redacción, como unir Homero y cantar de gesta. Ojalá algún día rectifique.

El teatro es más de lo que usted dice. Y los actores son más que sapos. De hecho, han sido los menos sapos con el establecimiento y con los poderes económicos.

Yo le tengo un poco de miedo a ciertos sapos, y podría pensar que al escribir usted un artículo (con gesto y muecas de alabanza) a Julio Mario Santodomingo, en el momento oportuno, se comportó como un sapo, y podría pensar también que ese es el único teatro que le gusta, el Julio Mario, que ante él no haría gestos de pánico sino reverencias. Si ese gesto cercano al de un sapo no me dio miedo, debió ser porque uno de los tratamientos efectivos contra las fobias es la exposición a lo temido, o porque tal vez usted no lo sea. 


De todas maneras lo invito a que se trate.

40 comentarios:

  1. Considero a Abad Faciolince un buen escritor, pero esta columna me desilusionó terriblemente. Gracias Fabio Rubiano por esta respuesta tan completa y directa, aquí se hacen visibles las razones por las cuales te he seguido y admirado por muchos años ... Aprovecho para agradecerte por regalarnos Sara Dice, obra espectacular!

    ResponderEliminar
  2. Excelente respuesta. Ahora, que lo piense 2 veces antes de volver a escribir sobre algo que se nota no conoce. Además, en la vida hay cosas con las que es mejor ser objetivo e imparcial, a mi no me gusta el fútbol y no por eso voy por ahí menospreciándolo y hablando mal de él. Por el hecho de que a uno no le guste algo no quiere decir que sea malo del todo y menos expresarse así del teatro cuando le aporta tanto a la humanidad.

    ResponderEliminar
  3. Yo vi respeto hacia su trabajo en la columna de fasciolince...desde mi perspectiva, desde luego. Sin embargo, como el mal de la olla lo sabe es el palote...Me guardo mis comentarios. LARGA VIDA AL TEATRO.

    ResponderEliminar
  4. Que desilusión ver que un gran escritor como Faciolince esté, a mi parecer, buscando generar polemica y hacerse vigente denigrando del arte, seria mejor que buscara otros medios si lo que quiere es generar discusion a su alrededor...todo parece intencional...y si cree que hizo un gran GOL en cuanto a polemica a mi lo unico que me deja es una gran DESILUSION, que tristeza que los artistas le den la espalda al arte por hacerse vigentes ante un publico!!

    ResponderEliminar
  5. Me parece acertadísima su respuesta en múltiples sentidos pero especialmente en las precisiones históricas con las que se pone en evidencia el desconocimiento de Abad sobre la historia literaria. Y especialmente, el tratamiento sugerido. Aún cuando la obra de Abad pueda tener cierto (mucho o poco, no lo discutiré) mérito, es claro que su nombre y relaciones, han aportado más a su divulgación y prestigio, que cualquier otro factor; de este modo es no sólo astuta sino fiel a la realidad la conclusión sobre el asunto de los "sapos" que Abad pretende ver en la superficie del mundo teatral, claro digo "pretende", porque desde el fondo del estanque es difícil ver las formas claramente. Excelente respuesta, mil gracias por ella. No me imagino con que ramplonería pueda salir Abad ahora, claro, si es que lo que le encarguen escribir para la otra semana le da tiempo de pensar en una respuesta.

    ResponderEliminar
  6. Muy oportuna respuesta.Lástima que la voz de un escritor que muchos siguen cuando hay tanto de que despotricar, lo haga del teatro. Gracias por hacer estas precisiones.

    ResponderEliminar
  7. Me gustó la columna de Abad, sobre todo por las edificantes respuestas que generó. He disfrutado y aprendido leyéndolas. Por eso a veces encontramos gusto en las piedras que golpean las aguas quietas.

    ResponderEliminar
  8. mmmmm la verdad!!??? hay una frase muy psicológica y "terapéutica" que todos deberíamos saber y es que cuando rechazamos algo es porque nos pone delante (sin el ánimo de ofender claro como él tampoco lo tenía.......) lo que no quieres ver o que se sepa de ti mismo .... ;-) Es una pena que el Sr. en mención no acuda a un especialista para que (a lo mejor y solo... a lo mejor...) le diga lo que le estoy diciendo!!! Saludos y Felicitaciones por la respuesta ;-)

    ResponderEliminar
  9. Mil gracias por la respuesta. Me queda en claro que el Sr. Abad F. ha visto muy poco teatro, y tal vez quiera que el teatro lo vea a él.

    ResponderEliminar
  10. Señor
    Héctor Abad Faciolince:
    Me permito compartirle un fragmento de un texto del emblemático y preclaro poeta español, Federico García Lorca, acerca del teatro. Con esto no pretendo, ni mucho menos, removerle sus prejuicios, ni su fosilizada visión de un arte milenario, como lo es el teatro, al cual usted se refirió en términos desobligantes, imprecisos, temerarios, groseros e irrespetuosos, en su columna, publicada en El Espectador.
    "El teatro es una escuela de llanto y de risa y una tribuna libre donde los hombres pueden poner en evidencia morales viejas o equívocas y explicar con ejemplos "VIVOS", normas eternas del corazón y del sentimiento del hombre. Un pueblo que no ayuda o no fomenta su teatro, si no está muerto, está moribundo". Federico García Lorca. (Conferencia sobre el teatro).
    El teatro, arte por excelencia, ya que en él se conjugan y se expresan todas las manifestaciones estéticas originadas en el espíritu creativo de los artistas que lo ejercen, ha sobrevivido a todas las crisis, a sus detractores y a sus enemigos visibles e invisibles, presentes en todas las épocas y en todos los contextos, por cuanto siempre el teatro ha de ofender a alguien, ha de describir a alguien, ha de incomodar a alguien; enemigos quizás más letales que usted con su columna en la cual habla de su supuesta "fobia", que más bien creería yo, es un disfraz, con el cual usted más que nadie, sabrá qué quiere ocultar. El teatro seguirá vivo, evolucionando y perpetuandose, muy a su pesar, sencillamente, porque es una necesidad del alma de los hombres, exorcizar el dolor de su tragedia o burlarse de su ridícula, absurda y patética condición humana, con la comedia, poniendolas en escena y confrontandolas con un público; ya que así como un libro no existe, hasta cuando encuentra un lector, una obra de teatro, tampoco existe, hasta que haya un público que la vea.

    Atentamente,
    Gabriel González
    Actor colombiano.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Podrías por favor dejarme citar esto en Twitter? Para así etiquetar a Abad y se de cuenta de una vez por todas lo que el pueblo piensa.
      O porque no escribele a tu Twitter https://twitter.com/hectorabadf

      Eliminar
  11. Quien no ha querido escapar alguna vez de su realidad particular y entrar a una escena donde sus penas y tristezas son de otro? El teatro, al igual que las artes nos ayudan a evadir momentaneamente esa realidad que muchas veces nos absorbe y nos asfixia... Gracias a eso, es que tomamos un nuevo aliento y seguimos adelante, con fuerza. Que pena que un escritor, considerando la literatura como un arte tambien, denigre de una de sus hermanas artes, como lo es el teatro... Muy descachao el comentario de Hector...

    ResponderEliminar
  12. Al leer estas palabras del señor Hector Abad me permite reflexionar sobre su postura frente al teatro:



    Me sorprende de sobremanera que diga que es mejor leer el teatro. Bien. Pero usted tiene una ventaja señor Abad. Cuando usted se sienta agredido simplemente cierra el libro y todo termino.Con el cine igual cuando se sienta agredido oprime stop y todo ha terminado. Pero en un escenario??? TAL VEZ SE LO QUE ESTA PENSADO. Pero sra que si tiene tiempo para retirarse??? Cuando alguien tiene fobia se paraliza y es por temor de ser agredido. Y puedo citar varios ejemplos.
    Osea que en este caso el teatro cumplio su cometido.Indagar.¿que esconde señor Abad? ya que odia a los sapos.¿ sera que somos sapos los artistas? ¿que entinde usted por sapos?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Podrías por favor dejarme citar esto en Twitter? Para así etiquetar a Abad y se de cuenta de una vez por todas lo que el pueblo piensa.

      Eliminar
  13. Me parece que Abad quiere más bien sentar posición a cerca del Iberoamericano de Teatro, seguramente por el ambiente que genera en la ciudad ese tipo de eventos, entiéndase como, cantidad de visitantes, invitaciones de los amigos, mejor dicho, eso debe cambiarle la rutina a cualquiera y al tipo no le gusta, claro, a mí me parece de muy mal gusto que alguien utilice 3 o 4 argumentos flojos para sentar posición sobre algo que en realidad se nota que no conoce para nada, o al cual le obligaron a asistir de pequeño, no se me hace raro entonces que le tenga tanta fobia al teatro, apostaría por que él es uno más de esos que cree que el teatro es un circo y simplemente no superó la etapa del temor a los payasos. Igualmente es importante resaltar que este tipo de respuestas son las que de vez en cuando se merecen los "abanderados" de la opinión en prensa, es fundamental que siempre recuerden la gran responsabilidad que tienen con lo que exponen. Gracias Fabio Rubiano, aplausos porque alguien tenía que ponerlo en exposición!!!

    ResponderEliminar
  14. Simplemente me parece sincera la posición de Héctor Abad, el Teatro está muerto como lo conocemos, para que el Teatro viva hay que darle nuevos aires, hay que transformarlo, hay que cambiarlo; y lógicamente eso duele escucharlo y sobre todo para los teatristas. Muchas personas no le tienen fobia, algunos ni siquiera contemplan la idea de ir, les es indiferente; el teatro vive ahora en medio de un festival, en el encuentro de muchas ideas, pero solitario en una sala puede morir en el olvido... Creo que los artistas debemos esforzarnos un poco más y salir de la cajita del ego, al público hay que mirarlo de frente, no hay que ignorarlo ni asumir que es inculto porque no le gusta lo que hacemos... por lo menos el que es fóbico al menos tiene una sensación, es peor aquel que no tiene ni idea, que no siente porque no ve y de eso está lleno nuestro país, culpa de ellos no, culpa del artista que deja de ser artista para ser curador de un arte extinto.

    ResponderEliminar
  15. Infortunada salida del Escritor Abad faciolince, abusando del reconocimiento que tiene como escritor, para insultar sin ton ni son a las personas que simplemente hemos dedicado nuestra vida y alma al servicio de la humanidad, de la humanidad, no de causas ni del dinero, ni de los poderosos, de la humanidad, quizá algunos seamos tan malos que producimos ese asco al escritor de marras, pero EL TEATRO es un altar tan grande como la literatura, la poesía o las plásticas....Una lástima esa diatriba en la que sólo demuestra la ignorancia que tiene del tema, como se lo demostró Fabio Rubiano.

    ResponderEliminar
  16. Me parece que el señor Héctor Abad Faciolince quiso lucirse haciendo gala de su "fobia" hacia el teatro, pero consiguió el efecto contrario, porque recurrió a una mordacidad insulsa, para banalizar con sus precarios argumentos y sus analogías ramplonas, el arte teatral. Como bien lo expresa en su brillante réplica Fabio Rubiano, puede tratarse de una ligereza del escritor, bien sea por querer complacer a alguien o por cumplir con la cuota de su columna. "La arrogancia es producto de la estupidez".

    ResponderEliminar
  17. Bueeeena respuesta Fabio... con altura.

    ResponderEliminar
  18. Fabio Rubiano, usted define bien a don Abad: "eso es un comentario de matrona del partido conservador", y valdría no sólo para esta columna, sino para muchas más...Si no lean lo que escribe sobre Fidel y el papa, dizque militan en el mismo lugar, en los antiliberalistas...

    ResponderEliminar
  19. Excelente comentario. Zapatero a tus zapatos. Las respuestas elegantes son de señores, y ante la mediocridad que se respira hoy que mejor que el relax del teatro cualquiera quee él sea. Un abrazo a todos y adelante. Es el único espacio que nos queda para la libertad de expresión.

    ResponderEliminar
  20. Excelente respuesta. Definitivamente no hay nada peor que un idiota que que se considere creativo o esté desesperado por escribir una columna.

    ResponderEliminar
  21. Personalmente me gusta que las personas mayores escriban, creo que son magistrales y veo difícil llegar a esa genialidad, pero no me gusta mucho cuando en sus escritos se les escapa la chochez, siento que Héctor Abad Faciolince está amargado por algo y lo dejó escapar en esa columna, se le salió el limón en mal momento. Es terrible.

    ResponderEliminar
  22. Totalmente de acuerdo. Felicitaciones por esta entrada tan bien escrita. Yo también leí muchos libros y artículos de HAF, pero me detuve dos o tres novelas atrás. El "problema mental" que usted menciona no es asunto reciente: hace mucho rato que (por lo menos) yo como parte de la audiencia lo vengo notando. No me he molestado en leer el artículo que provocó esta carta suya, pero no creo que sea necesario. Su carta es completa y lo que usted quiere transmitir está muy claro, y le creo cuando dice que a HAF algo malo le pasa "ahí arriba". Por último, unas palabras de admiración hacia usted, a quién conocí primero como actor (en mi infancia, por allá en el SXII), y luego como escritor y director. Incluso fui al teatro a ver una obra suya (cosa muy difícil de hacer en Colombia, usted sabrá) y fui exclusivamente porque usted estaba en los créditos (No recuerdo el nombre, pero eran dos actrices que tenian muy poquita escenografía y todo lo hacían con la imaginación y el sonido) Era maravillosa; fue una experiencia única y me encantaría ver algún día otra de sus obras. Saludos

    ResponderEliminar
  23. Hola Rubiano, hice el esfuerzo de leer a Héctor Abad Faciolince, no lo leo, porque un muchacho de clase pudiente conservadora criado en Medellín me parece sospechoso. Y es verdad, es totalmente sospechoso cuando semejante escritor hace parte de las huestes del presunto mejor exalcalde paisa y actual gobernador Sergio Fajardo.

    Contundente, así no más, su articulo como contestación a este articulista que, como usted lo comprueba, habla y se refiere a lo que no sabe. No es que el sepa mucho, sino que nosotros no sabemos nada.

    Un abrazo desde Medellín,

    rubenbenjumea
    periodista
    www.puntodevistardb.com

    ResponderEliminar
  24. "Nada en el mundo es más peligroso, que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda". Martin Luther King.
    "La arrogancia es pariente cercana de la estupidez". Elias Lázaro.

    ResponderEliminar
  25. No sabía qué hacer, si escribirle, hacer un debate en mi universidad, hablar del tema con mis compañeros de escena (que es lo que voy a a hacer), escribir en mi blog… ¡Gracias Fabio! ¡Palabras honestas y con sabiduría del caso! Me encantó esta frase y pienso utilizarla siempre: El teatro no es como usted dice inofensivo, ni inocente, mucho menos útil; cuando se vuelve útil deja de ser arte.

    ResponderEliminar
  26. Que buena respuesta y que buenos argumentos

    "...de hecho la realidad también es falsa, todos los días se dicen verdades que no lo son.."

    Saludos desde Medellín,

    Susana Rincón

    ResponderEliminar
  27. Gracias Fabio por defender la búsqueda del vellocino de oro.

    Agrego una información interesante, Shakespeare reescribía historias prestadas, y su intención no fue hacer literatura, él escribía para su compañía para que sus obras fueran representadas.

    Está bien que el señor Faciolince coloque en su twitter o en su muro ese tipo de críticas, son impresiones propias, pero el hecho de colocarlo en su columna me parece una falta de respeto contra el teatro, contra el periodismo y contra la crítica objetiva.

    Saludos desde Medellín.

    Johnatan Cardeño.
    Licenciado en artes dramáticas, Universidad de Antioquia.

    ResponderEliminar
  28. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  29. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  30. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  31. Algunos intelectuales suelen esforzarse demasiado en decir cosas inteligentes, talvez con el ánimo de inmortalizarse, pero, es que la inmortalidad está reservada para unos pocos hombres ilustres; diría yo, para los genios. Los demás mortales estamos condenados al olvido, que camina presuroso, detrás de la fama. Y caen en la trampa de poses arrogantes, repitiendo conceptos, a veces nada sinceros, trasnochados y en lugares comunes que no dicen nada sustancial, nada nuevo. Es como una manía, que se pone de moda, de contradecir, por contradecir, de criticar, por criticar, sin argumentos que valgan la pena y desde el prejuicio. Este es el caso de Héctor Abad Faciolince. Esto suscita controversia y es lo valioso como resultado. Sandro Romero, en su respuesta al escritor, publicada en El Tiempo, hace alusión a su amigo Carlos Mayolo, a quien, según sus propias palabras, tampoco le gustaba el teatro y terminó sus días escribiendolo. No me extrañaría que Abad Faciolince, si aun no lo ha intentado, termine removiendo su aversión y escriba teatro, claro, antes tendría que exsorcizar su "Fobia", que más bien creo yo, es una pose intelectual pedante, o quizás, en el evento de que se trate de una verdadera fobia, si la aprovecha, esta le serviría de materia prima,para inspirarle una pieza teatral sorprendente.

    Señores intelectuales: Ustedes también tienen el derecho a decir sandeces, de vez en cuando, como todos los mortales, solo que a ustedes no se les perdona, por ser figuras públicas.Las cosas pueden ser verdaderas y falsas al mismo tiempo y si al señor Héctor Abad Faciolince, le parece que el teatro es falso, yo le digo que tiene toda la razón, porque resulta que los seres humanos somos falsos y es nuestra naturaleza falsear la realidad, para bien o para mal. "El teatro es una verdad mentirosa y una mentira verdadera". Lo es también la pintura, el cine, (Que en realidad, es una sucesiòn de fotogramas que dan la ilusión de movimiento, eso de seguro, usted lo sabe). Bellamente falsas son también la poesía y la literatura, ¿O es que la suya es la excepción?. En fin, quiero terminar este escrito dando por descontado, que usted jamás lo leerá,sin redundar en más argumentos, porque Fabio Rubiano, con sobrada autoridad, lo ilustró con abundantes y ricos ejemplos, que demuestran lo equivocado que está en su pétrea percepción de lo que es el teatro.

    ResponderEliminar
  32. Excelente e inteligente sacudón, que tal la perlita que tenía guardada, si este escupitajo lo lanza un gran escritor y periodista, como Hector Abad, que se puede seguir esperando del vulgo, los godos y los ignorantes, bien decía mi abuela que la educación se mama y no hay nada que salve el desenfreno de los enfermos, sólo la auto superación, porque ni el PHD es garantía de sabiduría. ¿Qué busca? ¿Qué se trae entre manos? quien lo creería.

    ResponderEliminar
  33. Se nota el intelectual que sabe y piensa en la cultura y la sociedad a través de la escena, y el columnista de maquina de escribir, de esas que ya no se usan sino como útil de teatro.

    www.deambulantes.tv

    ResponderEliminar
  34. Señor fabio, créame que al leer su respuesta quedé igual o peor que usted después de acercarse al texto de Abad, era algo que prometía mucho pero cuanto más avancé en la lectura, más y más me desilusionaba; tal vez esperaba algo más reflexivo y menos iracundo.

    Pienso que lo escribe Abad no es más que su experiencia estética con el teatro, por tanto no hay que criticarla de esa manera, “ni crucificarlo por hereje”, un hombre que odia el teatro, vaya peculiaridad. El que tanto para usted como para mí la aproximación al teatro sea algo sublime, no quiere decir que así lo tenga que ser para todos.

    De otro lado, deteniéndome en varios asuntos sobre los que usted habla en su texto, debo decir que:
    1)Creo que su repuesta es muy conservadora y cerrada, parece que no concibe a alguien que pueda experimentar aversión por el teatro y por ello, trata de que al hombre le guste este arte sí o sí.
    2)En cuanto a la referencia que hace de Homero, usted afirma muy seguro que era un ciego, pero, no considera que muchos otros historiadores, le han catalogado no como un solo relator sino como varios, es decir, se cree que las obras épicas tienen como autores a varios hombres, que por cierto, el que no tomaran tinta y pergamino para contar sus historias, no los hace menos autores de sus obras.
    3)No creo que Abad relacione a Homero con los cantares de Gesta más que para referirse a que ambos son recreados en nuestros escenarios hoy.

    Finalmente, como amante y seguidora fiel del teatro, debo decir, que como usted ya debe saber, ni el teatro ni el arte en general, pretende ser digerido por todo el mundo; si así fuese, no causaría malestar, ni sería la base de diversas revoluciones históricas.
    No hay obras buenas ni malas, simplemente existen diversidad de experiencias estéticas, así el libro que yo amo usted lo puede aborrecer, la obra que a usted le emociona yo la puedo odiar, y en esa misma línea, el teatro que usted y yo adoramos y defendemos, Abad, lo puede simplemente encontrar repulsivo.

    ¿Por qué si usted expone abiertamente su amor por el teatro, otro no puede exponer su odio?

    ResponderEliminar
  35. Creo que es interesante lo que expresas, estoy de acuerdo en que el arte no aporta pero tampoco quita, el arte no enriquece pero tampoco empobrece y mucho menos alegra porque al igual que la tristeza es un sentimiento. Pero ojo, no hablo de todo tipo de teatro, creo que hay unos como Guadalupe Años sin cuenta que se salen de ese concepto del arte alejado de todo... del arte tan propio de que se diluye en la mente del creador. A ese arte, en este caso teatro, admiro y hasta me hace temblar los sentimientos.
    Me alegra que haya gente que le contesta a personas que escriben y escriben según su conveniencia, que son como algunos catalogan "aguas tibias" y que nunca dicen nada claro, nada de frente, todo bajo sombras y tras cortinas... como aquellos que lanzan la piedra y luego se esconden, porque personas del común, como yo, lo hemos hecho, pero pues nadie nos escucha.. ni siquiera el mismo autor.
    Lo que si pienso, es que él tiene razón en decir que el arte en Colombia está muerto, y es porque está invisibilizado para la gran masa del país... siempre que dicen que hay obras interesantes "gratis" hay entradas VIP que ocupan todo el teatro, grandes obras están a costos inalcanzables para mucha parte de la sociedad del país... entre las que me incluyo.
    Se que el teatro, como forma de sustento de vida, no puede ser gratis... pero si es vida, si es arte, si no está a favor de los mercados y modelos económicos del país, para ponerlo en términos regionales, porqué no pensar en hacerlo llegar a más y más gente... que al estar desligada por completo de los espacios del teatro... y digo, como usted lo dice en el artículo, del buen teatro... terminan por hacer parte del grito de gallina de el señor Héctor Abad Faciolince hace, cada vez que escribe, como él suele hacer... con envidia y confusión... porque no es ni su papá ni tampoco él mismo.

    ResponderEliminar
  36. ¿CONTRA EL TEATRO? Por Alejandro Buenaventura Cali, Abril 6, 2012. Ver & navegar: http://ntc-narrativa.blogspot.com/2012_04_08_archive.html . Allí, además: compilaciones sobre este buen debate. Atte., NTC …* Nos Topamos Con … http://ntcblog.blogspot.com * , ntcgra@gmail.com . Cali, Colombia.

    ResponderEliminar